La situación económica del club volvió a quedar en el centro de la escena después de una medida de fuerza del plantel. Los futbolistas llegaron al Amalfitani en autos particulares y vestidos de civil por deudas salariales, en un contexto marcado además por un déficit operativo mensual estimado entre 1,2 y 1,5 millones de dólares.
Vélez atraviesa un momento institucional complejo, con la situación económica cada vez más expuesta y diferencias internas que empiezan a hacerse visibles dentro de la propia conducción. Según informó Clarín, las deudas con los futbolistas derivaron en una medida de fuerza poco habitual antes del partido ante Tigre: el plantel decidió llegar al Amalfitani en autos particulares y vestido de civil.
El reclamo se da en un contexto en el que el club mantiene un déficit operativo mensual estimado entre 1,2 y 1,5 millones de dólares, un nivel que vuelve a poner el manejo de las cuentas en el centro de la discusión.
La interna también se hace sentir
A los problemas económicos se suman las diferencias dentro de la dirigencia. Clarín señaló que el oficialismo llegará dividido al proceso electoral y que distintos integrantes de la actual conducción tomaron distancia entre sí por desacuerdos vinculados con el manejo del club y del fútbol profesional.
El actual secretario Federico Balestrini se apartó por diferencias con la conducción, mientras que Augusto Costa también se fue alejando de Fabián Berlanga y Nelson Pugliese luego de que, según el medio, se limitara su participación en el manejo del fútbol.
De esta manera, Vélez llega a la recta previa a las elecciones del 15 de noviembre con varios frentes abiertos: deudas con el plantel, un déficit operativo elevado y una conducción atravesada por divisiones internas, en un escenario que vuelve a poner bajo la lupa la administración del club.

